Montaje editorial conceptual de Muhammad Ali con bata y guantes de boxeo, imágenes de la época de los derechos civiles y La Meca; combina etapas de su vida y no es una única fotografía histórica
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MUHAMMAD ALI: EL LUCHADOR QUE FUE MUCHO MÁS QUE UN BOXEADOR

Ganó títulos mundiales, perdió años de plenitud deportiva por negarse a ser reclutado para Vietnam, abrazó el islam, desafió públicamente a Estados Unidos y se convirtió en uno de los deportistas más reconocidos de la historia. Los combates más importantes de Muhammad Ali no siempre se libraron sobre un cuadrilátero.

Por PRESDA Editorial28 min de lecturaActualizado

El 19 de julio de 1996, Muhammad Ali se alzó sobre el estadio olímpico de Atlanta sosteniendo una llama. Le temblaban las manos. El hombre cuya velocidad había hecho que el boxeo de los pesos pesados pareciera ingrávido tenía que concentrarse en unos movimientos cuya dificultad podían percibir millones de espectadores. Levantó la antorcha y ayudó a encender el pebetero. La ceremonia continuó; la imagen permaneció.

Ali tenía 54 años, vivía con la enfermedad de Parkinson y llevaba mucho tiempo retirado del boxeo. Sin embargo, los aplausos no eran solo para un antiguo campeón. Evocaban al adolescente olímpico, al joven musulmán desafiante, al deportista amenazado con la cárcel y al púgil veterano que había regresado demasiadas veces. Atlanta reunió todas esas vidas en una imagen. El historial olímpico comienza con otro nombre: Cassius Clay. Historial olímpico

¿Cómo se convirtió aquel muchacho en Muhammad Ali y en protagonista de los debates sobre Estados Unidos, religión, raza y guerra? Su historia contiene logros deslumbrantes y contradicciones incómodas, como defender su propia dignidad mientras menoscababa la ajena.

Sobre la imagen: la cabecera es un montaje editorial conceptual que combina distintas etapas de la vida de Muhammad Ali. Es una ilustración, no una única fotografía histórica ni el registro documental de un solo acontecimiento.

¿Quién fue Cassius Marcellus Clay Jr.?

Cassius Marcellus Clay Jr. nació el 17 de enero de 1942 en Louisville, Kentucky. Su padre, Cassius Sr., pintaba rótulos; su madre, Odessa Grady Clay, trabajaba en el servicio doméstico. Creció junto a su hermano menor Rudolph, conocido después como Rahaman, en un hogar donde la fe, el trabajo y la exclusión racial formaban parte de la vida cotidiana. Su madre los educó como bautistas. El relato del Ali Center sobre su formación religiosa sitúa la fe mucho antes que la fama. Ali Center: formación religiosa

En Louisville, la segregación no era una lección abstracta. Un niño negro encontraba restricciones sobre dónde podía comer, dónde lo atendían y cómo esperaba la autoridad blanca que se comportara. El talento deportivo podía abrir oportunidades sin borrar esas fronteras. La diferencia entre recibir aplausos por representar a Estados Unidos y ser tratado como un igual dentro del país acabaría ocupando un lugar central en su vida pública.

La historia de la bicicleta robada está excepcionalmente bien documentada entre las leyendas que lo rodean. A los 12 años, tras desaparecer su bicicleta, Clay acudió a Joe Martin, un policía de Louisville que también entrenaba a boxeadores. Martin lo animó a aprender a pelear antes de intentar vengarse. El episodio ya se contaba cuando Clay era todavía un joven aspirante, incluso en el perfil que TIME publicó en 1963; no apareció por primera vez en un homenaje póstumo. TIME: perfil de 1963

Entre el robo y las medallas hubo aprendizaje en el gimnasio, repetición y competición amateur. Sus éxitos en los Golden Gloves y en los campeonatos nacionales de la AAU confirmaron su potencial. Las cifras publicadas sobre su carrera amateur difieren; la progresión indudable fue la de un principiante de Louisville que se convirtió en aspirante internacional antes de alcanzar la edad adulta.

¿Qué ganó Ali en los Juegos Olímpicos de Roma 1960?

A los 18 años, Clay representó a Estados Unidos en la categoría de peso semipesado en Roma. El 5 de septiembre de 1960 derrotó en la final al polaco Zbigniew Pietrzykowski por decisión unánime y ganó el oro olímpico. Era un título amateur de peso semipesado, no el campeonato profesional de peso pesado que conseguiría después. La biografía y los resultados de Olympedia distinguen ambas trayectorias. Olympedia: biografía y resultados

Regresó a un país capaz de celebrar su medalla mientras mantenía las barreras raciales. El oro distinguía a un deportista excepcional; no concedía a los estadounidenses negros igualdad de trato ni garantizaba a su dueño dignidad fuera de un recinto deportivo.

¿Arrojó realmente su medalla de oro al río Ohio?

Ali contó esa historia en su autobiografía de 1975, The Greatest: My Own Story: después de sufrir un trato racista, arrojó la medalla al río Ohio. Pero los biógrafos Thomas Hauser y David Remnick cuestionaron el relato; otras explicaciones sostienen que simplemente se perdió. El análisis de la autobiografía en BoxRec recoge esta controversia. BoxRec: análisis de la autobiografía

Su experiencia del racismo no depende de demostrar que una pieza de oro acabó en un río. Debe quedar clara la diferencia entre su relato autobiográfico y los hechos establecidos.

¿Cómo se convirtió «Soy el más grande» en un desafío público?

Clay se hizo profesional en 1960. Con el entrenador Angelo Dundee desarrolló el movimiento, el sentido del tiempo y las combinaciones rápidas que lo distinguirían de la imagen habitual del peso pesado torpe. También convirtió la palabra en parte del combate. Predicciones, rimas, imitaciones e insultos transformaron las apariciones promocionales en espectáculos que la gente deseaba ver.

El luchador profesional Gorgeous George le mostró algunas de sus posibilidades comerciales. La cronología pugilística del Ali Center sitúa esa influencia alrededor del combate de Clay contra Duke Sabedong en Las Vegas, en 1961. Un espectador podía comprar una entrada para admirar a un artista extravagante o para esperar que alguien le diera una lección de humildad. Cualquiera de las dos reacciones hacía difícil ignorarlo. Ali Center: cronología pugilística

Para un joven deportista negro, proclamar su superioridad desafiaba las expectativas de gratitud y deferencia. Algunos oían comedia; otros, una amenaza al orden social. Su boxeo justificaba cada vez más aquella confianza teatral.

También era un espectáculo colectivo. «Flota como una mariposa, pica como una abeja» se volvió inseparable de Ali, pero la creación de la frase se atribuye a Drew «Bundini» Brown, miembro de su equipo en la esquina. La necrológica que UPI publicó entonces sobre Brown recoge expresamente esa autoría. Ali hizo famosas aquellas palabras con su voz y su cuerpo. UPI: necrológica de Brown

¿Cómo derrotó a Sonny Liston en 1964?

Sonny Liston tenía potencia, una presencia intimidante y un campeonato ganado tras arrollar a Floyd Patterson. Clay llegó al combate del 25 de febrero de 1964 en Miami Beach con los pronósticos claramente en contra. Su alboroto podía parecer una forma de disimulo: quizá las bromas protegían a un joven que sabía que pronto quedarían al descubierto sus limitaciones.

Ocurrió lo contrario: su velocidad complicó todo lo que Liston intentaba hacer. Clay se desplazaba, golpeaba con rapidez y obligaba al campeón a reajustarse. Durante el combate sufrió un inquietante episodio de dificultades de visión, se recuperó y continuó. Liston permaneció sentado en su taburete después de seis asaltos, incapaz de responder a la campana del séptimo. A los 22 años, Clay era campeón de los pesos pesados. La crónica original de Associated Press refleja lo sorprendente del resultado. Associated Press: crónica original del combate

«¡He sacudido al mundo!», declaró. Las palabras están documentadas en el relato de Sports Illustrated sobre aquella noche. Expresaban euforia y describían con precisión la sorpresa deportiva. La conmoción más profunda todavía estaba desarrollándose. En cuestión de días, el nuevo campeón exigiría al mundo que reconsiderara cómo lo llamaba, en qué creía y quién podía definirlo. Sports Illustrated: relato de aquella noche

¿Por qué Cassius Clay pasó a llamarse Muhammad Ali?

Su relación con la Nación del Islam comenzó antes de ganar el campeonato. El movimiento ofrecía orgullo negro, disciplina, independencia económica y una explicación de la supremacía blanca que atraía a un joven criado bajo la segregación. Malcolm X se convirtió en amigo y mentor, y lo ayudó a entender su fama como una fuente de poder público.

Después de derrotar a Liston, Clay se identificó públicamente como musulmán. Durante un breve periodo utilizó el nombre Cassius X. El 6 de marzo de 1964, Elijah Muhammad, líder de la Nación del Islam, anunció el nombre Muhammad Ali. Fueron pasos distintos, no una conversión única junto al cuadrilátero. La historia espiritual del Ali Center documenta esa secuencia. Ali Center: historia espiritual

Ali rechazó su nombre de nacimiento como una herencia de la esclavitud. Existe una complejidad histórica: el Cassius Marcellus Clay blanco del siglo XIX en cuyo honor se había llamado a su padre era abolicionista, como documenta el relato de Yale. La objeción de Ali tenía que ver con definirse por sí mismo en una sociedad marcada por la esclavitud, no solo con las ideas políticas de una persona con su mismo nombre. Yale: el abolicionista Cassius Clay

La Nación del Islam de Elijah Muhammad no debe confundirse con el islam suní mayoritario. Combinaba enseñanzas religiosas con nacionalismo negro y separatismo racial; sus postulados específicos sobre la raza y la autoridad religiosa se apartaban de la teología islámica ortodoxa. Reconocer esta diferencia ayuda a explicar tanto las primeras creencias de Ali como la profundidad de su evolución posterior. El análisis histórico de PBS sobre Ali, raza y religión aborda esas tensiones. PBS: Ali, raza y religión

¿Qué ocurrió entre Ali y Malcolm X?

La amistad se rompió durante la separación de Malcolm de Elijah Muhammad y de la Nación del Islam, en 1964. Ali siguió siendo leal a Elijah Muhammad. Cuando ambos se encontraron en Ghana aquel año, rechazó a Malcolm. El joven cuya independencia inspiraba a tantas personas también era vulnerable a la autoridad de la comunidad religiosa que le había dado un sentido de pertenencia.

Malcolm X fue asesinado en febrero de 1965. La posterior evolución espiritual de Ali no le permitió reparar personalmente su relación. En The Soul of a Butterfly, las memorias que publicó en 2004 con su hija Hana, describió haberle dado la espalda a Malcolm como uno de sus mayores arrepentimientos. Las noticias que citan esas memorias conservan su admisión. Noticia que cita las memorias

Ali podía ser valiente en público y equivocarse en sus lealtades. Su reconocimiento posterior devuelve al amigo perdido su condición de persona, en vez de reducirlo a otro personaje del ascenso del campeón.

¿En qué creía realmente Muhammad Ali?

La fe siguió siendo fundamental, pero su expresión cambió. Tras la muerte de Elijah Muhammad en 1975, su hijo, conocido como Warith Deen Mohammed, orientó a los seguidores hacia el islam suní. Ali siguió ese camino. Su vida religiosa posterior puso el acento en una comunidad humana más amplia, en lugar del separatismo racial asociado a su primera afiliación.

Hubo otras influencias espirituales. En una entrevista de 2005 con Beliefnet, Hana Ali describió el interés de su padre por los escritos sufíes de Hazrat Inayat Khan. Esto permite hablar de una influencia sufí; no exige inventar una tercera conversión con fecha precisa ni sugerir que el sufismo y el islam suní sean necesariamente categorías excluyentes. Beliefnet: entrevista de 2005

La religión moldeó su identidad, su disciplina, su oposición a la guerra y su responsabilidad hacia los demás. También le ofreció una manera de afrontar la mortalidad cuando su cuerpo se volvió menos fiable. Comprender esa fe exige reconocer su evolución.

¿Por qué Muhammad Ali rechazó el reclutamiento para Vietnam?

A medida que Estados Unidos ampliaba su guerra en Vietnam, el reclutamiento amenazaba con apartar a Ali del boxeo para llevarlo al servicio militar. Después de no haber cumplido inicialmente los requisitos de las pruebas del Ejército, en febrero de 1966 fue reclasificado como apto tras un cambio de criterios. Solicitó la exención como objetor de conciencia por motivos religiosos.

«No tengo nada contra esos del Vietcong» se convirtió en la expresión más duradera de su postura. El historiador Mike Marqusee analizó esa formulación y su contexto en el examen histórico de Ali realizado por ABC. Las versiones de la frase varían en los relatos de la época. Esto no debe servir de licencia para atribuirle cualquier cita contra la guerra que después se haga viral. ABC: examen histórico de Ali

Su razonamiento iba más allá de un lema. Cuestionaba por qué un estadounidense negro al que se negaba la igualdad en su país debía combatir en el extranjero a personas que no le habían impuesto aquella exclusión. Sus objeciones religiosas también respondían específicamente a las enseñanzas de la Nación del Islam. Aquellas creencias debían evaluarse conforme a la legislación estadounidense sobre objeción de conciencia, cuyos requisitos eran más exigentes que el simple rechazo de una guerra concreta.

El 28 de abril de 1967, en un centro de reclutamiento de Houston, Ali se negó a dar el paso al frente que significaba su incorporación. Sabía que esa negativa podía llevarlo ante la justicia. Su postura ya no era solo una respuesta polémica en una entrevista. Había tomado una decisión que el Estado podía castigar.

¿Qué precio pagó por decir que no?

Detenido y acusado, Ali fue declarado culpable el 20 de junio de 1967 de negarse deliberadamente a incorporarse al servicio militar. Recibió una condena de cinco años de prisión y una multa de 10.000 dólares. Permaneció en libertad mientras recurría; no cumplió aquella pena en la cárcel. Le retiraron el pasaporte, las autoridades del boxeo dejaron de reconocer su campeonato y suspendieron o denegaron su autorización para combatir. La historia documental del Federal Judicial Center sigue el proceso y sus consecuencias. Federal Judicial Center: historia documental

No disputó ningún combate profesional entre marzo de 1967 y octubre de 1970: unos tres años y medio. Tenía 25 años cuando perdió el acceso a su profesión y 28 cuando regresó; cumplió 29 antes de enfrentarse a Frazier. La expresión habitual «de los 25 a los 29 años» describe aquel periodo de su carrera, no su edad exacta la noche del regreso.

Para un peso pesado que dependía de unos reflejos y unas piernas excepcionales, aquellas temporadas podían ser irremplazables. Ninguna sentencia posterior podía devolverle un cuerpo más joven ni los combates que nunca se celebraron. Las pérdidas fueron importantes: ingresos, ritmo competitivo, prestigio público y años en los que capacidad y experiencia podrían haber coincidido en su mejor momento.

¿Se consideraba a Ali un héroe entonces?

No todo el mundo lo veía así, y desde luego no de la manera sencilla que pueden sugerir las celebraciones retrospectivas. Sus críticos lo tachaban de antipatriota, cuestionaban su sinceridad y trataban su religión con hostilidad. La misma independencia que después se vendería en carteles podía parecer amenazante cuando desafiaba una guerra que muchos estadounidenses todavía apoyaban.

Durante su apartamiento, habló en universidades y ante públicos contrarios a la guerra. Aquellas apariciones le proporcionaban ingresos y mantenían sus argumentos en el debate público. No encajaba perfectamente con todos los sectores de la contracultura: su conservadurismo religioso difería de las actitudes de algunos seguidores sobre el sexo, las drogas y la raza. Coincidir sobre Vietnam no significaba coincidir en todo.

A medida que la guerra perdía apoyo, cambiaba la valoración de Ali. Su negativa adquirió otro significado para personas que antes lo habían despreciado. El documental The Trials of Muhammad Ali examina aquel periodo como una lucha sobre la fe y la ciudadanía. Recordar la hostilidad conserva aquello que hizo valiente su decisión: no podía saber que la historia lo aplaudiría. Documental The Trials of Muhammad Ali

¿Qué decidió el Tribunal Supremo en Clay contra Estados Unidos?

El 28 de junio de 1971, el Tribunal Supremo anuló su condena por 8 votos a 0; el juez Thurgood Marshall no participó. El asunto conservó su nombre de nacimiento en el título: Clay contra Estados Unidos. El razonamiento se refería a la tramitación defectuosa de su solicitud de objeción de conciencia, no a una declaración judicial de que la guerra de Vietnam fuera inmoral.

Los criterios aplicables exigían oponerse a la guerra en cualquiera de sus formas, tener una creencia religiosa o equivalente que reuniera los requisitos y actuar con sinceridad. El responsable de la audiencia había recomendado aceptar la solicitud de Ali. Sin embargo, el Departamento de Justicia recomendó rechazarla por tres motivos. La junta administrativa de apelación la denegó sin explicar cuáles había aceptado.

Cuando el asunto llegó al Tribunal Supremo, el Gobierno admitió que dos de esos motivos no eran válidos: los que cuestionaban el fundamento religioso y la sinceridad de sus creencias. Como la junta no había explicado sus razones, el Tribunal no podía saber si se había basado en un motivo inválido. Por ello, la condena no podía mantenerse. Ese es el núcleo de la sentencia oficial del Tribunal Supremo. Sentencia oficial del Tribunal Supremo

Ali ganó su caso; el Tribunal no estableció un derecho general a rechazar cualquier guerra que una persona considere injusta. Ya había regresado al boxeo mientras el recurso seguía sin resolverse.

¿Qué cambió cuando Ali volvió al boxeo?

El 26 de octubre de 1970, en Atlanta, Ali derrotó a Jerry Quarry después de tres asaltos, cuando este no pudo continuar por un corte. En diciembre venció a Oscar Bonavena antes del límite en el decimoquinto asalto, en el Madison Square Garden. El regreso mostró tanto la capacidad que conservaba como la diferencia entre retomar una carrera y recuperar un pasado intacto.

El joven Ali había obligado a sus rivales a perseguir espacios que él ya había abandonado. El boxeador que regresaba seguía siendo rápido, pero mantener aquel movimiento resultaba más difícil. Recurrió cada vez más al sentido del tiempo, los agarres, las ráfagas selectivas, la presión psicológica y una extraordinaria capacidad para resistir el castigo. Su cronología de combates muestra el retorno de las victorias; no puede medir la plenitud que se había interrumpido. Cronología de sus combates

Esa adaptación se convirtió en fuente de grandeza y de peligro. Resistir los golpes podía permitir ganar un asalto y, al mismo tiempo, convencer a un boxeador, a su esquina y al público de que continuar siempre era la opción admirable.

¿Por qué Ali contra Frazier se convirtió en el Combate del Siglo?

El 8 de marzo de 1971, dos pesos pesados invictos se enfrentaron en el Madison Square Garden. Joe Frazier tenía el campeonato. Ali sostenía que un título retirado fuera del cuadrilátero nunca se había perdido realmente dentro de él. El combate ofrecía una respuesta deportiva a una discusión que ninguno podía resolver con palabras.

También quedó cargado de política. Para muchos admiradores, Ali representaba la disidencia y la afirmación de la identidad negra; algunos de sus detractores adoptaron a Frazier como respuesta. Ese encuadre era injusto para Frazier, un hombre negro con su propia infancia difícil y sus propios logros. Era un boxeador, no una papeleta cómoda donde todos pudieran depositar sus opiniones sobre Estados Unidos.

La presión de Frazier, sus golpes al cuerpo y su gancho de izquierda marcaron la diferencia. En el decimoquinto asalto, un gancho de izquierda derribó a Ali. Se levantó y terminó el combate, pero Frazier ganó por decisión unánime y le infligió su primera derrota profesional. La crónica de Sports Illustrated publicada entonces recoge una victoria muy trabajada que nunca debería reducirse a una escena secundaria de la leyenda de Ali. Sports Illustrated: crónica de la época

¿Qué hubo de cruel en el trato de Ali a Frazier?

Los ataques verbales de Ali fueron más allá de una rivalidad teatral. Presentó a Frazier como alguien al servicio de los intereses blancos y utilizó insultos deshumanizadores con carga racial. Llamar a otro boxeador negro «tío Tom» o «gorila» no era una broma neutral. Aquellas descripciones atacaban la identidad y la dignidad, precisamente lo que Ali exigía que los demás respetaran en él.

Frazier había apoyado a Ali durante su exclusión del boxeo, lo que hacía especialmente dolorosos aquellos ataques. Las consecuencias trascendían una rueda de prensa: familiares e hijos convivían con una imagen pública que no habían elegido. La capacidad de Ali para dominar el relato amplificaba el daño. Ganar la batalla publicitaria no convertía su caracterización en justa.

Ali expresó después su arrepentimiento y pidió disculpas, entre otras ocasiones en una entrevista de 2001. Los documentalistas de PBS analizan esos reconocimientos. Su relación siguió siendo más compleja que una sencilla escena de reconciliación. La guerra psicológica también marcó el trato de Ali a otros rivales, como Ernie Terrell, al que recriminó que utilizara su antiguo nombre. Una biografía puede reconocer la eficacia de la táctica sin calificar de admirable cada una de sus aplicaciones. PBS: declaraciones de los documentalistas

¿Cómo dejó Ken Norton al descubierto su vulnerabilidad?

El 31 de marzo de 1973, Ken Norton derrotó a Ali por decisión dividida en San Diego. Ali sufrió una fractura de mandíbula. El ritmo incómodo de Norton y su eficaz jab descolocaron a un hombre que había construido buena parte de su identidad sobre la capacidad de leer al rival antes de que este lo descifrara.

Ali ganó la revancha de septiembre por decisión dividida, pero el cambio de resultado no borró la lección. Los grandes boxeadores también encuentran estilos que se les atragantan. El éxito de Norton mostró que la determinación no resolvía automáticamente todos los problemas técnicos. Su tercer enfrentamiento, en 1976, también terminó con una discutida decisión favorable a Ali. El relato de Sports Illustrated sobre la mandíbula rota documenta aquel vuelco. Sports Illustrated: la fractura de mandíbula

Tras derrotar a Frazier en una revancha sin título en juego en enero de 1974, Ali obtuvo otra oportunidad de disputar el campeonato. George Foreman poseía el título y había arrollado tanto a Frazier como a Norton. La comparación parecía inquietante, aunque derrotar a un hombre nunca garantiza vencer a todos aquellos a quienes él ha derrotado.

¿Por qué el Rumble in the Jungle fue más que un combate?

El 30 de octubre de 1974, Ali se enfrentó a Foreman en Kinshasa, Zaire, hoy República Democrática del Congo. Ali tenía 32 años; Foreman, 25, estaba invicto y era favorito. La potencia del joven campeón hacía que las promesas de victoria del aspirante parecieran peligrosamente cercanas a una negativa a reconocer la realidad.

El promotor Don King ayudó a organizar el acontecimiento, financiado por el gobernante de Zaire, Mobutu Sese Seko. El escenario dio a un campeonato de peso pesado una extraordinaria visibilidad africana e internacional. También sirvió a un régimen autoritario que buscaba prestigio. La alegría de los espectadores y los objetivos políticos del Gobierno eran reales al mismo tiempo. El relato de PBS sobre el contexto del combate hace explícita esa contradicción. PBS: el contexto del combate

¿Qué significa «Ali bomaye»?

Los seguidores coreaban «Ali bomaye», una expresión en lingala que suele traducirse como «¡Ali, mátalo!». Era un cántico de apoyo pugilístico, no una descripción literal del objetivo del acontecimiento. La retrospectiva de Sports Illustrated recoge aquellas palabras y el apoyo del público. Sports Illustrated: retrospectiva

Ali cultivó un vínculo con la población local basado en el orgullo negro, su identificación con África y su disposición a mezclarse con los aficionados. Aquel entusiasmo no significaba que todos los africanos compartieran una misma posición política ni que Foreman dejara de ser un estadounidense negro con su propia historia. El cariño de una multitud no tiene por qué convertirse en otra forma de reducir al adversario a una caricatura.

¿Cómo funcionó realmente el rope-a-dope?

La explicación habitual de que Ali dejó que Foreman lo golpeara hasta cansarse omite casi toda la destreza y todo el riesgo. Ali atacó al principio y después pasó largos periodos cerca de las cuerdas. Se protegía la cabeza, recibía golpes con los brazos, desplazaba el cuerpo, sujetaba a Foreman y contraatacaba entre las ofensivas del campeón. Aun así, recibió un castigo doloroso.

Las cuerdas le ofrecían un lugar donde economizar movimiento mientras Foreman gastaba energía. Pero la defensa por sí sola no bastaba para ganar: Ali conectaba combinaciones precisas, alteraba el equilibrio de Foreman y hacía que los intercambios le costaran más de lo que parecía. En el octavo asalto atacó de forma decisiva y noqueó a Foreman, recuperando el campeonato de los pesos pesados. La ficha del cartel del combate en el Smithsonian documenta el resultado y el lugar de aquella táctica en el acontecimiento. Smithsonian: cartel del combate

Resulta engañoso presentar toda la estrategia como un guion secreto perfecto o como una invención milagrosa entre campanadas. Ali había practicado cómo absorber y esquivar golpes, y ya había utilizado las cuerdas. Lo excepcional de Kinshasa fue su adaptación de esos recursos a Foreman. La evidencia apunta a preparación e improvisación, no a una resistencia pasiva dotada de protección sobrenatural.

¿Qué ocurrió en el Thrilla in Manila?

Ali y Frazier combatieron por tercera vez el 1 de octubre de 1975 en el Araneta Coliseum de Quezon City, en el área metropolitana de Manila. El calor era asfixiante. Ali comenzó con fuerza; la presión incesante de Frazier y sus ataques al cuerpo lo devolvieron a la pelea. Más adelante, los repetidos golpes de Ali fueron dificultando cada vez más la visión de Frazier.

Después del decimocuarto asalto, el entrenador Eddie Futch impidió que Frazier saliera al decimoquinto. Ali ganó, pero quedó profundamente exhausto. El estado de ninguno de los dos se parecía al triunfo limpio que sugiere una línea de resultados. En la crónica de Mark Kram publicada entonces, Ali lo describió así: «Fue como la muerte. Lo más parecido a morir que conozco». Mark Kram: crónica de la época

El combate consolidó el lugar histórico de aquella rivalidad y reveló las terribles exigencias que había detrás. La decisión de Futch merece figurar junto al valor de los boxeadores: detener la pelea fue un acto de responsabilidad. Manila se recuerda por lo que dos hombres estuvieron dispuestos a soportar. También debería hacernos preguntar por qué los espectadores reconocen tantas veces los límites solo después de haberlos cruzado.

¿Hasta qué punto era bueno Muhammad Ali?

En su mejor momento, Ali combinaba el alcance y la fuerza de un peso pesado con una rapidez de manos y pies poco común. Su jab interrumpía a los rivales antes de que pudieran organizar un ataque. Su sentido de la distancia le permitía provocar un golpe que se quedaba corto, salir de su alcance y regresar antes de que el adversario recuperara el equilibrio.

La famosa guardia baja formaba parte de aquel estilo, pero no era una enseñanza defensiva válida para cualquiera. Dependía mucho de sus reflejos y de un cálculo preciso. Cuando disminuyeron esas ventajas, retirar el cuerpo para esquivar golpes dejó de ser tan fiable. Una técnica que parecía fácil en la juventud podía volverlo vulnerable más adelante.

Su capacidad de adaptación fue tan importante como sus dotes iniciales. Podía boxear a distancia, atacar por ráfagas, sujetar a hombres más fuertes, resistir asaltos difíciles y reconocer cuándo flaqueaba la confianza de un rival. La «mandíbula», manera pugilística de referirse a la capacidad de encajar golpes, era uno entre varios recursos. Nunca debe confundirse con inmunidad frente a las lesiones.

Derrotó a Liston, Frazier y Foreman, regresó después de un apartamiento forzoso y se recuperó de derrotas importantes. No puede demostrarse que vencería a todos los pesos pesados modernos de mayor tamaño. Los combates hipotéticos no tienen resultados oficiales.

El palmarés y los campeonatos de Muhammad Ali

Su historial profesional definitivo fue de 56 victorias y 5 derrotas, con 37 triunfos por nocaut o nocaut técnico. Ganó el campeonato de los pesos pesados en 1964, lo recuperó en 1974 y volvió a recuperarlo en 1978, convirtiéndose en el primer boxeador en tener tres reinados como campeón de peso pesado. La última vez regresó al título como campeón de la AMB; los cinturones de los organismos estaban divididos, por lo que no debe describirse como otro reinado de campeón indiscutido. BoxRec recoge las diferencias entre aquellos títulos. BoxRec

Entre sus rivales estuvieron Sonny Liston, Joe Frazier, George Foreman, Ken Norton, Floyd Patterson, Archie Moore, Cleveland Williams, Earnie Shavers y Larry Holmes. Representaban distintas generaciones, estilos y etapas de sus propias carreras. Vencer a un maestro veterano no equivale a derrotar a un campeón en plenitud. La calidad y variedad de la oposición explican más que un simple porcentaje de victorias.

¿Qué enseñó Ali a la promoción deportiva moderna?

Mucho antes de las ruedas de prensa de Conor McGregor, Ali mostró cómo un deportista podía lograr que el público esperara su siguiente frase con tantas ganas como su próximo combate. Una predicción generaba suspense. Una rima se difundía con facilidad. Una imitación podía reducir a un rival temible a personaje cómico antes de la campana inicial.

No inventó el deporte como espectáculo. La lucha libre, boxeadores anteriores, promotores y tradiciones del entretenimiento popular ya habían aportado su vocabulario. Su logro consistió en combinar esos elementos con credibilidad competitiva de élite y una identidad política que no podía separarse del producto en venta.

La construcción de imagen de los luchadores modernos recuerda aquel modelo sin que cada fanfarronada tenga que proceder de Ali. Para conocer la escala comercial posterior de la fama deportiva, véase el artículo de PRESDA sobre los deportistas mejor pagados.

¿Cómo cambió Ali el debate sobre la raza en Estados Unidos?

Exigía la autoridad para elegir su nombre, hablar en público y rechazar un papel que otros habían escogido para él. Eso importaba en una sociedad acostumbrada a decidir qué formas de éxito negro eran aceptables. Sin embargo, sus primeras creencias separatistas también diferían de los objetivos integracionistas de buena parte del movimiento por los derechos civiles.

Martin Luther King Jr. y Ali no eran líderes intercambiables. La no violencia cristiana y el integracionismo de King diferían de las enseñanzas de la Nación del Islam. Aun así, sus posturas confluyeron en torno a la conciencia y la guerra. El importante discurso de King contra Vietnam en la iglesia Riverside tuvo lugar el 4 de abril de 1967. Las imágenes de archivo de WSB-TV del 30 de abril lo muestran elogiando la postura de Ali como objetor de conciencia después de su negativa a incorporarse al Ejército. Archivo de WSB-TV: imágenes del 30 de abril

La cronología importa: la relación no fue ni un acuerdo permanente ni una simple oposición. Personas con creencias distintas podían reconocer un problema moral compartido. El ejemplo de Ali dio después al activismo de los deportistas un precedente poderoso, pero ese precedente no obliga a copiar sus ideas políticas. Demuestra que los logros públicos no eliminan el derecho de una persona a tener conciencia propia.

Esa lucha forma parte de la larga historia de jerarquía racial y resistencia que PRESDA explora en su historia de la esclavitud.

¿Por qué fue importante Ali en África y en el mundo musulmán?

Su alcance mundial se construyó mediante viajes, combates, encuentros públicos y los significados que la gente atribuía a un musulmán negro estadounidense que hablaba sin reservas. Su gira africana de 1964 incluyó Ghana, Nigeria y Egipto. Para muchas personas que salían del dominio colonial, su defensa de la dignidad resonaba más allá de la política interna estadounidense.

Se convirtió en uno de los deportistas musulmanes más reconocibles del siglo XX. El Ali Center documenta su primera peregrinación a La Meca en 1972, antes de su posterior acercamiento a la práctica suní. Su fe lo integraba en comunidades donde era algo más que una celebridad deportiva de visita. La cronología vital del centro registra esos viajes. Ali Center: cronología vital

Su posterior defensa pública del islam, su labor benéfica y sus encuentros interreligiosos ampliaron ese papel. Nada de ello implica una aprobación universal en África, los países de mayoría musulmana o el conjunto del Sur Global. Esos lugares albergan historias distintas y desacuerdos. Su atractivo viajaba precisamente porque las personas podían reconocer en él distintas partes de sí mismas: un campeón, un creyente, un disidente o un hombre que rechazaba el lugar que le habían asignado.

¿Por qué siguió combatiendo Ali cuando sus facultades disminuían?

El 15 de febrero de 1978, Leon Spinks, un profesional novato en comparación con Ali, lo derrotó por decisión dividida. Ali regresó mejor preparado para la revancha del 15 de septiembre en Nueva Orleans y ganó por decisión unánime. A los 36 años había recuperado un título de los pesos pesados por tercera vez. La cronología del Ali Center recoge ese logro. Ali Center: cronología

Podría haber sido el final. En cambio, la retirada resultó temporal. La misma convicción que había ayudado a Ali a desafiar los pronósticos también dificultaba aceptar el declive físico. El envejecimiento no era un rival al que pudiera intimidar en una rueda de prensa.

¿Qué ocurrió contra Larry Holmes?

El 2 de octubre de 1980, Ali, de 38 años, retó a Larry Holmes en Las Vegas. Ya existía preocupación por su habla, sus movimientos y su salud. Holmes controló la pelea, y Ali no pudo mantener la respuesta necesaria para disputar el combate en condiciones competitivas. Tras diez asaltos, Angelo Dundee lo detuvo antes del undécimo.

La crónica de Pat Putnam publicada entonces en Sports Illustrated describe a un boxeador cuya aparente preparación ocultaba cuánto había perdido. El episodio no debe narrarse como una humillación merecida. Fue un fracaso a la hora de establecer límites alrededor de un deportista querido, y un recordatorio de que la autorización médica, la oportunidad comercial y la verdadera aptitud física no siempre son lo mismo. Pat Putnam: crónica en Sports Illustrated

¿Cuál fue su último combate?

Ali peleó una vez más y perdió por decisión unánime en diez asaltos ante Trevor Berbick en Nassau el 11 de diciembre de 1981. Tenía 39 años. Fue su sexagésimo primer combate profesional y su quinta derrota. Después se retiró con el balance de 56 victorias y 5 derrotas que constituye su historial profesional definitivo. Su historia en el cuadrilátero había terminado; su vida pública, no.

¿Causó el boxeo el párkinson de Muhammad Ali?

En 1984, Ali recibió un diagnóstico que suele citarse como síndrome de Parkinson. La terminología exige cuidado. El parkinsonismo describe un conjunto de problemas de movimiento, entre ellos lentitud, rigidez y, con frecuencia, temblor, que pueden tener causas diversas. La enfermedad de Parkinson es el trastorno subyacente más habitual; los términos están relacionados, pero no son sinónimos exactos. El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares explica la diferencia. Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares

Los impactos repetidos en la cabeza conllevan riesgos neurológicos. La investigación también asocia los traumatismos craneales con un mayor riesgo de enfermedad de Parkinson. Pero una asociación observada en poblaciones no permite, por sí sola, establecer la causa de la enfermedad de una persona. Una revisión sistemática y metaanálisis respalda la discusión de ese riesgo sin afirmar que un único mecanismo explique todos los casos. Revisión sistemática y metaanálisis

Existe una evidencia especialmente importante procedente de la atención médica del propio Ali. En un artículo de JAMA Neurology de 2022, los neurólogos que lo trataron describieron hallazgos compatibles con una enfermedad de Parkinson idiopática de inicio temprano. Su respuesta a la levodopa, el patrón de síntomas y las imágenes cerebrales respaldaban ese diagnóstico. «Idiopática» significa que no se ha establecido la causa precisa; no significa que se haya descartado la contribución de factores ambientales. JAMA Neurology: artículo de 2022

Su relato también señalaba que no podía determinarse una relación causal con los traumatismos craneales en el caso de Ali. No se dispuso de un diagnóstico de los tejidos después de su muerte porque había rechazado una autopsia. El resumen de Emory sobre los hallazgos de los médicos deja claros ambos puntos. Emory: resumen de los hallazgos médicos

La conclusión equilibrada es, por tanto, específica: Ali soportó un considerable castigo boxístico, los traumatismos craneales son un factor de riesgo reconocido y sus médicos respaldaban un diagnóstico de enfermedad de Parkinson. Afirmar sin más que el boxeo causó su párkinson va más allá de lo que puede demostrarse. Decir que el boxeo no entrañaba ningún peligro neurológico sería igualmente engañoso.

¿Qué quedó cuando las manos más rápidas empezaron a temblar?

El párkinson afectó cada vez más al movimiento y al habla de Ali. Las apariciones públicas podían exigir paciencia y apoyo. Sería erróneo describir esos cambios como la destrucción de su condición de persona, o tratar cada fotografía como una comparación en la que el hombre mayor pierde inevitablemente frente al joven.

Siguió siendo capaz de cultivar relaciones, mostrar humor, actuar con generosidad y participar con propósito en la vida pública. Su familia y sus cuidadores ayudaron a sostener una vida en la que convivían la enfermedad y la contribución a los demás. El cambio en su forma de comunicarse no volvió irrelevante lo que quería comunicar.

Atlanta le dio un lugar central, sin ocultar su temblor, en un encuentro dedicado a menudo a cuerpos idealizados y rendimientos medibles.

¿Cuándo recuperó su medalla olímpica?

El encendido del pebetero y la entrega de la medalla de reemplazo fueron acontecimientos distintos. Durante los Juegos de 1996, en el descanso de la final masculina de baloncesto, el presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, entregó a Ali una medalla que sustituía a su oro de 1960. La guía histórica de Team USA registra aquella entrega. Team USA: guía histórica

La entrega honró su logro olímpico; no resolvió la controversia sobre la historia del río Ohio.

¿Qué hizo Ali en el ámbito humanitario?

Su labor incluyó recaudación de fondos, visitas de ayuda y esfuerzos por asistir a personas atrapadas en crisis políticas. La cronología humanitaria del Ali Center recoge su apoyo a las víctimas de la sequía en África, visitas a desplazados en Sudán y posteriores entregas de ayuda médica. Fueron actividades concretas, no solo la reputación asociada a un nombre famoso. Ali Center: cronología humanitaria

En 1990, después de que Irak invadiera Kuwait y retuviera a ciudadanos extranjeros, Ali viajó a Bagdad y se reunió con Sadam Huseín. Ayudó a conseguir la liberación de 15 rehenes estadounidenses. Una resolución posterior de la Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras de Estados Unidos documenta que uno de los reclamantes salió en el vuelo de evacuación del 2 de diciembre organizado tras la intervención de Ali. Comisión de Liquidación de Reclamaciones Extranjeras de Estados Unidos: resolución

Ese logro pertenece al contexto de una crisis de rehenes más amplia, en la que participaron familiares, diplomáticos y otros intermediarios. No significa que Ali resolviera por sí solo el enfrentamiento ni que desaparecieran los intereses propagandísticos del régimen iraquí. Su fama abrió una puerta; personas a las que se había impedido marcharse pudieron regresar a casa.

Naciones Unidas lo nombró Mensajero de la Paz en 1998. El relato de la ONU sobre su servicio describe labores de ayuda y defensa de causas más allá de las divisiones raciales y religiosas. En 2005, Muhammad y Lonnie Ali inauguraron el Muhammad Ali Center en Louisville, combinando la conservación de su historia con la educación y el servicio a la comunidad. La ciudad que había moldeado sus primeros argumentos se convirtió en un lugar donde otros podían examinarlos. ONU: relato de su servicio

¿Cómo fue su vida familiar?

Ali se casó cuatro veces: con Sonji Roi, Belinda Boyd, conocida después como Khalilah Ali, Veronica Porché y Yolanda «Lonnie» Williams. Tuvo nueve hijos, entre ellos un hijo adoptivo. La cronología biográfica de CNN recoge esas relaciones familiares. CNN: cronología biográfica

Podía ser un padre cariñoso y cercano, pero su conducta privada no siempre estuvo a la altura de sus ideales religiosos. La infidelidad y las rupturas matrimoniales forman parte del registro. Más adelante reconoció haber tratado mal a las mujeres. Esto no tiene por qué convertirse en cotilleo; sí exige rechazar la suposición de que el valor público garantiza la responsabilidad en la vida privada.

Su hija Laila construyó su propia carrera profesional en el boxeo y fue campeona mundial. Su decisión también desafió las reservas de su padre sobre el boxeo femenino. La historia familiar no es, por tanto, una simple colección de personas que aplauden al patriarca. Incluye a mujeres que toman decisiones independientes, lo sostienen durante la enfermedad y describen tanto el amor como las dificultades. La biografía y las entrevistas con los documentalistas de PBS mantienen presentes esas dimensiones. PBS: biografía y entrevistas con los documentalistas

¿Cuándo murió Muhammad Ali?

Muhammad Ali murió el 3 de junio de 2016 en un hospital de Scottsdale, Arizona. Tenía 74 años. Había sido hospitalizado por problemas respiratorios. El portavoz de la familia, Bob Gunnell, informó de un choque séptico debido a causas naturales no especificadas; el párkinson formaba parte de su larga historia clínica. Es inexacto sustituir aquella causa inmediata comunicada por la afirmación simple de que murió de párkinson. La noticia de PBS publicada entonces recoge el anuncio familiar. PBS: noticia del anuncio familiar

Llegaron homenajes de deportistas, dirigentes políticos y personas que lo habían conocido lejos de un cuadrilátero de campeonato. En Louisville, una procesión pública y una ceremonia conmemorativa interreligiosa acompañaron su regreso a casa. El acto del 10 de junio incluyó a figuras de distintas tradiciones religiosas y de la vida pública, reflejando la amplitud de sus relaciones. Sports Illustrated informó desde el funeral. Sports Illustrated: crónica del funeral

¿Por qué fue enterrado como Muhammad Ali?

Porque Muhammad Ali era su nombre, el que había elegido, bajo el que había vivido y cuyo respeto había exigido durante más de cinco décadas. Una oración fúnebre musulmana formó parte de las conmemoraciones, y fue enterrado en el cementerio Cave Hill de Louisville. El homenaje público interreligioso no borró su fe: reflejó las muchas comunidades alcanzadas por la vida de un hombre musulmán.

A su muerte, el nombre que antes había provocado discusiones se pronunciaba en todo el mundo.

Muhammad Ali: mito y realidad

Mito: Ali nunca perdió. Realidad: perdió cinco combates profesionales, frente a Joe Frazier, Ken Norton, Leon Spinks, Larry Holmes y Trevor Berbick. Su grandeza incluye las derrotas y sus respuestas ante ellas.

Mito: fue a la cárcel por rechazar el reclutamiento para Vietnam. Realidad: fue declarado culpable y condenado, pero permaneció en libertad durante los recursos. El Tribunal Supremo anuló su condena en 1971.

Mito: siempre fue querido universalmente. Realidad: su religión, sus posiciones sobre la raza, su autopromoción y su oposición a la guerra lo convirtieron en una figura profundamente controvertida. El afecto posterior no debe ocultar aquella hostilidad inicial.

Mito: pasó directamente del cristianismo al islam suní mayoritario en 1964. Realidad: primero se unió a la Nación del Islam, después siguió el movimiento hacia la práctica suní y, con el tiempo, desarrolló otros intereses espirituales.

Mito: el rope-a-dope explica por sí solo la victoria sobre Foreman. Realidad: la defensa junto a las cuerdas funcionó junto con los contraataques, los agarres, la preparación, la adaptación táctica y una formidable resistencia. La táctica entrañaba un peligro real.

Mito: el párkinson borró a Ali. Realidad: la enfermedad cambió sus movimientos, su habla y sus necesidades, mientras él continuaba durante décadas una vida visible de labor humanitaria y relaciones personales.

¿Fue Muhammad Ali realmente «el más grande»?

El mejor boxeador, el mejor peso pesado y el deportista más influyente son cuestiones distintas. Comparar boxeadores de diferentes categorías de peso exige valorar destreza y logros en condiciones físicas radicalmente distintas. Comparar pesos pesados de distintas épocas requiere juicios sobre rivales, reglas, longevidad y los límites de los enfrentamientos hipotéticos. Medir la influencia plantea otra pregunta: ¿qué acciones cambiaron lo que podía representar un deportista?

Ali tiene argumentos sólidos en ese último debate. Sus logros deportivos dieron público a sus palabras, y lo aprovechó para insistir en que un campeón podía tener una religión, unas ideas políticas y una conciencia que disgustaran a personas poderosas. Su influencia en la puesta en escena y la promoción sigue siendo visible. También lo es el ejemplo de arriesgar recompensas profesionales por una creencia.

Ese legado incluye palabras hirientes, contradicciones raciales y fracasos personales. Como ocurre con la carrera y el legado de Kobe Bryant, los logros extraordinarios merecen tanto admiración como examen crítico.

Mucho más que boxeo

Volvamos a Atlanta. El joven Ali se había hecho famoso porque sus manos se movían casi demasiado rápido para seguirlas. El Ali mayor se volvió inolvidable cuando el mundo observó esas manos temblar alrededor de una llama olímpica. El contraste era inconfundible. Sin embargo, el hombre que la sostenía no era un simple eco de alguien que había desaparecido.

Todavía sostenía la llama. Seguía presente: un campeón, un creyente, un padre, un rival difícil, un amigo imperfecto, un disidente que había pagado por disentir y un ser humano cuyo valor había sobrevivido a su plenitud física.

Muhammad Ali pasó su juventud diciéndole al mundo que era el más grande. La historia lo recuerda no solo porque ganó combates, sino porque estuvo dispuesto a perder títulos, dinero, años de carrera y aprobación pública antes que callar sobre quién creía ser.

FAQ

Preguntas frecuentes

¿De qué trata este artículo de PRESDA?

Ganó títulos mundiales, perdió años de plenitud deportiva por negarse a ser reclutado para Vietnam, abrazó el islam, desafió públicamente a Estados Unidos y se convirtió en uno de los deportistas más reconocidos de la historia. Los combates más importantes de Muhammad Ali no siempre se libraron sobre un cuadrilátero.

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¿Quién publicó este artículo?

MUHAMMAD ALI: EL LUCHADOR QUE FUE MUCHO MÁS QUE UN BOXEADOR fue publicado por PRESDA Editorial en PRESDA.

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